MUSICOTERAPIA

Se dice que "el universo esta hecho
con música", que la música es un idioma
universal, un lenguaje de iniciación en los ritos
de diferentes culturas, una guía y un camino hacia
la curación profunda y la plenitud espiritual.
Seguro que has puesto una canción que te
hace sentirte bien, lleno de fuerza.. de alegría...
Y seguramente también tienes alguna música
preferida para relajarte en tus ratos de ocio...
¿Algún tema te hace sentirte triste
o melancólico?
¡¡¡ ESO ES MUSICOTERAPIA
EN SU PRINCIPIO MÁS BÁSICO, UTILIZALA EN TU VIDA DIARIA
!!!
Mucho se habla hoy en día
de las alternativas médicas y las terapias que se utilizan desde
hace muchos años. Lo realmente interesante, es que estemos retomando
estos antiguos conocimientos para prevenir y restablecer la salud; Seguramente
estarán de acuerdo con nosotros, en que una de las terapias más
agradables es la "musicoterapia", para lo cual sólo es
necesario relajarse, escuchar música, y adentrarse en este fascinante
mundo de las melodías, armonías, cánticos, conciertos,
y todo aquello que es agradable al oído.
Son muchas las definiciones que
se le han dado a la musicoterapia y de asociaciones de profesionales exitentes,
cómo de corrientes de aplicación, y demás...

Quizás la que mejor explica
e incluye los distintos y ricos matices es la definición de musicoterapia
es la que da la Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT):
"La terapia Musical o musicoterapia consiste en el uso de la música
y/o de sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía, armonía)
por un musicoterapeuta, con un paciente o grupo, en el proceso diseñado
para facilitar y promover la comunicación, aprendizaje, movilización,
expresión, organización, u otros objetivos terapéuticos
relevantes, con el fin de lograr cambios y satisfacer necesidades físicas,
emocionales, mentales, sociales y cognitivas"
“La Musicoterapia busca descubrir potenciales y/o restituir funciones
del individuo para que éste alcance una mejor organización
intra y/o interpersonal y, consecuentemente, una mejor calidad de vida
a través de la prevención y rehabilitación en un
tratamiento." (1996)
No obstante, son múltiples
y muy variadas las formas de trabajo en musicoterapia, porque también
son así los musicoterapeutas que las llevan a cabo y los destinatarios
que se benefician de estas propuestas de salud.
LOS EFECTOS CURATIVOS DE LA MÚSICA
Los efectos curativos de la música
se conocen desde tiempos inmemoriales. La musicoterapia es el uso de la
música para mejorar el funcionamiento físico, psicológico,
intelectual o social de personas que tienen problemas de salud o educativos.
La musicoterapia se usa con niños,
con adultos y personas de la tercera edad con diferentes problemas. También
se emplea con personas que no están enfermas o que no tienen algún
problema, para mejorar el bienestar personal, para desarrollar la creatividad,
mejorar el aprendizaje, las relaciones interpersonales y para el manejo
del estrés.

La musicoterapia permite
:
- Explorar tus sentimientos.
- Hacer cambios positivos en su estado
de ánimo y en su estado emocional.
- Desarrollar un sentido de control de
sus vidas a través de experiencias de éxito.
- Aprender o poner en práctica
habilidades para resolver problemas y conflictos.
- Mejorar la socialización.
- La idea de base es reconocer que gran
parte de las enfermedades tienen su origen en el cerebro, que luego
transmite a una parte del cuerpo un estímulo determinado que
reproduce una enfermedad.
Con la musicoterapia se intenta
hacer llegar al cerebro unos estímulos que le lleven a una relajación
o anulación de los que reproducen la enfermedad, a través
de diversas melodías con las que se pueden conseguir efectos sorprendentes.

Aunque la musicoterapia ya se conoce
desde la antigüedad, en los años 40 de nuestro siglo se utiliza
como rama de medicina recuperativa, que con efectos fisiológicos,
afectivos y mentales, contribuyendo a un equilibrio psicofísico
de las personas. Hoy en día se aplica fundamentalmente en desequilibrios
nerviosos, influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo,
drogodependencias…
Los alcances de la música
como terapia, han trascendido fronteras, idiomas e ideologías.
Por ejemplo, en China poseen innumerables álbumes musicales con
títulos como: Estreñimiento, Insomnio, Hígado, Corazón,
etc.

¿Por qué la música es capaz
de curar?
Quizás en alguna oportunidad de nuestras vidas hemos podido sentir
cómo una pieza musical nos puede traer un precioso recuerdo y hacernos
sentir mejor, o tal vez hemos tarareado a nuestros hijos alguna melodía
para calmarlos o dormirlos, o aún en nuestros momentos de soledad,
de euforia o de depresión, una canción ha sido nuestra cómplice
y compañera.
Pero lejos de esta apreciación
un tanto subjetiva, existe amplia documentación científica
y estudios bien elaborados que dan soporte a esta nueva arma dentro del
tratamiento de enfermedades.

Música y respiración
La respiración es ante todo
un proceso rítmico. El patrón general humano es de 25 a
35 respiraciones por minuto. Un promedio bajo, profundo y sostenido contribuye
a calmar, controlar emociones, estimular el pensamiento y generar un mejor
metabolismo del cuerpo.
Al contrario, una respiración
rápida nos puede llevar a pensamientos dispersos, conductas impulsivas,
a cometer errores y sufrir accidentes.
Así, música de altos
niveles, más de 60 "golpes" por minuto, produce malos
efectos, de la misma manera en que una dieta desordenada produce mala
salud.

Música y presión
arterial
El corazón humano está
particularmente sintonizado con la música, así las pulsaciones
responden a todas las variables musicales como: frecuencia, tiempo y volumen.
De tal manera que un ritmo rápido
hace rápido el palpitar y uno lento lo enlentece. Por ello los
ritmos lentos crean menos tensión y estrés, manteniendo
en calma al cuerpo y relajándonos.
La música es pues un calmante
natural, pero lo opuesto también es cierto: ritmos fuertes pueden
energizarnos y activarnos casi hasta el daño físico.

Música, tensión
y coordinación muscular
El tono y la flexibilidad del sistema
muscular son poderosamente influenciados por el tono, el sonido y la vibración
musical, tal como fue demostrado por el profesor Olav Skilie en Noruega.
La música con frecuencias entre 40-66 hertz, reduce la tensión
muscular y relaja a los niños.
Hoy en día este efecto se
conoce como Terapia Vibroacústica, de gran poder curativo en procesos
de dolores musculares.
Música y temperatura
corporal
La música alta o ruidosa
puede elevar en varios grados la temperatura corporal mientras que la
suave y de cadencioso ritmo, puede disminuirla.
Música y endorfinas
Las endorfinas, los sedantes naturales
del cerebro, son hoy en día una de las sustancias más estudiadas
por la bioquímica moderna.
El Centro de Investigaciones de
Stanford California, encontró que la euforia experimentada mientras
escuchaban música los sujetos de estudio y la "sanación
química" creada por el gozo y las emociones producidas por
la riqueza musical de ciertas piezas de películas, cantos religiosos
y cuartetos, produjeron estados de anestesia al dolor y mejoraron el sistema
inmune.
Estos experimentos también
hallaron que las inyecciones de Naloxona, una droga bloqueadora de las
endorfinas, interrumpía la sensación tranquilizante de escuchar
música.

Música y la función
inmunológica
Un estudio de la Universidad del
Estado de Michigan reportó que escuchar 15 minutos de música,
incrementaba los niveles de Interleukina 1 en la sangre e 12,5 a 14%.
Las interleukinas son sustancias que aparecen en la adecuada respuesta
del sistema inmune.
Actualmente existe un gran número de investigaciones científicas
que apoyan el empleo de la musicoterapia con diferentes tipos de personas:
A niños con:
Dificultades en el aprendizaje
Problemas de conducta
Trastornos profundos en el desarrollo (autistas)
Niños con deficiencia mental
Con dificultades en la socialización
Con baja autoestima
Con trastornos médicos crónicos y/o degenerativos (cáncer,
cardiopatías, problemas de dolor, etc.)
A personas con:
Enfermedades degenerativas debido a la edad (Alzheimer entre otras)
Problemas de farmacodependencia y abuso de sustancias
Daño cerebral debido a enfermedades o traumatismos
Incapacidades físicas debidas a enfermedades degenerativas o a
accidentes
Problemas de dolor agudo o crónico
Personas con enfermedades terminales.
También sirve para:
Reducir el estrés a través de hacer y escuchar música
Como apoyo en el proceso del parto en las mujeres
Aumentar la creatividad y la capacidad de resolver problemas
Para disminuir la ansiedad
Para mejorar la autoestima

Seguidamente encontrarás
una lista de obras clásicas y su virtud, para que empieces a saborear
los beneficios de la musicoterapia:
Insomnio:
Nocturnos de Chopin (op. 9 nº 3; op. 15 nº 22; op. 32 nº
1; op. 62 nº 1)
Preludio para la siesta de un Fauno de Debussy
Canon en Re de Pachebel
Hipertensión:
Las cuatro estaciones de Vivaldi
Serenata nº13 en Sol Mayor de Mozart
Depresión:
Concierto para piano nº5 de Rachmaninov
Música acuática de Haendel
Concierto para violín de Beethoven
Sinfonía nº8 de Dvorak
Ansiedad:
Concierto de Aranjuez de Rodrigo
Las cuatro estaciones de Vivaldi
La sinfonía Linz, k425 de Mozart
Dolor de Cabeza:
Sueño de Amor de Listz
Serenata de Schubert
Himno al Sol de Rimsky-Korsakov
Dolor de estómago:
Música para la Mesa de Telemann
Concierto de Arpa de Haendel
Concierto de oboe de Vivaldi
Energéticas:
La suite Karalia de Sibelius
Serenata de Cuerdas (op. 48) de Tschaikowsky
Obertura de Guillermo Tell de Rossini

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